Antes los objetos se hacían para durar, para ser reparados. Hoy se hacen en grandes cadenas de producción con el único fin de ser caducos. Ya no se repara ni se cuida con mimo objetos y artículos que nos acompañaban toda la vida, que nos servían durante generaciones. Los artesanos tradicionales han desaparecido, y en su lugar solo existen puntos de desperdicios y cadenas de ventas de baratijas. Puro consumismo decadente.

Sé bienvenid@ a Duraderos, el primer blog de consumo en donde nos fijamos en la fiabilidad de los productos y en su utilidad práctica. Aquí te hablaremos de los objetos y artículos hechos para durar y para resistir el más rudo trato diario, nuestro ritmo. Hechos como antes. En una palabra: duraderos.

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21.6.16

Diferencias entre los Zippo actuales y los 1937 Vintage Series


En Zippo sí que saben hacer bien las cosas (tenemos un artículo preparado sobre ellos, por cierto, intentaré que pueda publicarse a no mucho tardar), y es que, veamos un poco las cosas en perspectiva: ¿os imagináis que Casio reeditara sus DW-5000 y los siguiera vendiendo al mismo precio -y no en ediciones especiales de cientos de euros- frente al resto de la gama? Sería sorprendente, ¿verdad? Pues en Zippo sí lo hacen, y sus "vintage series" continúan vendiéndose junto con los actuales. Actualmente estas series son muy apreciadas, y en países como Japón se venden como rosquillas (y en algunos sitios hasta los sortean porque son muy apreciados como regalo).

Las Vintage Series tienen sutiles diferencias con los actuales: esquinas redondeadas, diferente disposición del texto -grabado, no serigrafiado, como en todo buen Zippo- en el fondo, y un aspecto mucho más imponente en general.




Ya sabéis que los Zippo son también muy demandados como objetos de colección (hay muchos coleccionistas de estos encendedores), y que lanzan series especiales y personalizadas de casi cualquier temática. Pero hay que tener en cuenta que, aunque los Zippo tienen garantía de por vida, el acabado, decoración, colores y grabados de estas series especiales no, esa fue una de las razones por las que, cuando fui a adquirir el mío, decidí llevarme el modelo más estándar posible, el más común, "el de toda la vida", sin grabado alguno ni diseño extraño. También -dicho sea de paso- son éstos, los "convencionales", los más baratos, ya que a medida que el Zippo se personaliza o se le añaden toques diferenciadores su precio se va elevando.

La alta presencia de cromo y níquel en el metal hacen que el Zippo, a pesar de estar construido en acero inoxidable o latón, sea virtualmente inmune al óxido, y el cromado es tan importante en su construcción que en algunos casos le da nombre al objeto. Es gracias a este metal por el que el Zippo presenta ese color tan brillante y lustroso, que lo asemeja a casi parecer estar hecho con un baño de plata. Y es que solo un 5% de cromo ya le dotan al acero de propiedades antioxidantes, aunque es bien cierto que durante todos sus largos años de existencia los encendedores de Zippo sufrieron toda una suerte de cambios desde los iniciales de latón, llegando a producirse modelos en oro, plata, e incluso ediciones especiales en titanio.


No obstante se puede conocer parte de ese material de nuestro Zippo ya que cada encendedor lleva un número de serie que lo identifica claramente. Por ejemplo, los Serie 200 tienen un acabado de cromo cepillado, mientras que los #250 son los de cromo pulido a espejo. Los #205 son de cromo satinado, y los #204 son dorados.

Otra interesante característica de los Zippo es poder saber cuales fueron fabricados, ya que inicialmente el fabricante grababa una serie de códigos en la parte inferior por cuestiones de control de calidad y, con el paso de los años, esos códigos se han seguido manteniendo, siendo de gran valor para los coleccionistas.


Aunque difiere según los años, desde el 2001 hasta el 2020 todos los Zippo llevan (o llevarán) un número en la parte inferior derecha. Ese número representa el año de fabricación en dos dígitos (01 para 2001, 11 para 2011, 14 para 2014, etc.). Desde 1987 en la parte izquierda llevan una letra, que puede ser cualquiera de la A a la L. Cada letra indica un código que hace referencia a un mes del año, de la siguiente forma: A= enero, B= febrero, C= marzo, D= abril, E= mayo, F= junio, G= julio, H= agosto, I= septiembre, J= octubre, K= noviembre, L= diciembre. Así, cualquiera que adquiera un Zippo puede saber no solo el año de su fabricación, sino su mes.

No obstante señalar que este sistema ha ido cambiando, y los Zippo más antiguos se codificaban por medio de rayas, puntos, números romanos, u otras letras (caso excepcional fue el de 1986, ya que convivieron los sistemas de rayas y letras, y ese año la codificación fue de la G a la L, o sea, desde el mes de julio -cuando se hizo efectivo el cambio- hasta el mes de diciembre, y no desde el mes de enero, puesto que los primeros Zippo fabricados en ese año llevaban codificación antigua).




| Redacción: Duraderos.com

3 comentarios :

  1. No soy coleccionista de Zippo, pero si que he tenido un par que usaba a diario. Eran el modelo sencillo, pero brillante. El cromado era muy resistente, e incluso tras algunas caídas al suelo, está ligeramente rallado pero poco más.

    El primero lo perdí, pero el segundo, aún lo tengo desde hace casi 20 años, y funcionando a la perfección. Se le pone gasolina, y a tirar. Ningún cambio de mecha desde entonces, sólo las piedras, y gasolina.

    Zippo ha sabido conquistar con un producto eterno a sus clientes, que por cierto ya no suelen fumar, pero si que aprecian el saber hacer, y la originalidad de éstos. Exactamente lo mismo que el DW-5000, un reloj del que no existía nada parecido, y que si Casio hubiera querido, podría haber seguido en el mercado. Como bien dices, a los precios originales, porque si se vende a 400€ como el GW-5000 mal vamos.

    De forma natural aparecerían los coleccionistas, con sus números de serie que permitirían datarlos en diferentes épocas, o ediciones conmemorativas, estas si que más caras que las normales. Exactamente lo que hace Zippo. Y digo DW-5000, pero podría ser DW-5600C, Marlins, ...

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  2. A mí siempre me han gustado los encendedores Zippo, me parecen un producto clásico por antonomasia, el problema es que no fumo y no me veo en la necesidad de tener un mechero de este tipo, yo me apaño con los mecheros Bic de propaganda para encender todas las mañanas mí cafetera Bialetti….. Por lo demás me alegro que la empresa Zippo mantenga la calidad de sus productos.


    Casio ha aprovechado los nuevos materiales plásticos para recortar costes, pero se ha dejado por el camino el cache y la durabilidad, esto no ocurría con relojes como el que citáis DW-5000, los relojes actuales de Casio tienen fisuras y debilidades que acortan su ciclo de vida, cada nuevo reloj que sacan en Casio tiene puntos débiles a propósito para acortar la vida de los mismos, por eso ya comete en su día que para mí un Casio DW-290 me va a durar más por lo compacto de su diseño que un potente G-Shock GBA-400.

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  3. En efecto, Zippo no deja de innovar, tiene muchísimos productos novedosos, pero a la vez sabe muy bien reforzar (y explotar, y por qué no, hace bien) su lado más histórico con productos totalmente fieles al original y con la misma filosofía que son muy bien recibidos (y por muchos no fumadores, como bien dices). Pocos pueden decir -y hacer- lo mismo, y Casio es uno de los que podrían hacerlo con sus G-Shock pero no les apetece, prefieren ganar pasta metiéndoles a la gente premiums e historias parecidas.

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