Antes los objetos se hacían para durar, para ser reparados. Hoy se hacen en grandes cadenas de producción con el único fin de ser caducos. Ya no se repara ni se cuida con mimo objetos y artículos que nos acompañaban toda la vida, que nos servían durante generaciones. Los artesanos tradicionales han desaparecido, y en su lugar solo existen puntos de desperdicios y cadenas de ventas de baratijas. Puro consumismo decadente.

Sé bienvenid@ a Duraderos, el primer blog de consumo en donde nos fijamos en la fiabilidad de los productos y en su utilidad práctica. Aquí te hablaremos de los objetos y artículos hechos para durar y para resistir el más rudo trato diario, nuestro ritmo. Hechos como antes. En una palabra: duraderos.

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13.6.16

Un reloj que no es reloj para niños bate récords en Kickstarter


Con tan sólo dos días tras presentarse, y con un objetivo inicial de 50.000 dólares, el reloj para niños Octopus ya ha conseguido más del doble de lo que se proponían sus inventores, y va por los 116.000 dólares. Se trata del smartwatch Octopus, un reloj inteligente pensado para niños que funciona a base de iconos. Según sus creadores los niños menores de 8 años no entienden el concepto de tiempo y no son capaces de determinar cuándo ha llegado el momento de comer, hacer los deberes, jugar o dormir. Bien, con Octopus no hay problema: cada tarea (y algunas más) se identifica por un icono, así el niño puede visualmente saber qué es lo que tiene que hacer... y hacerlo.

Además, para animarlo se han incluido una especie de juegos o desafíos, con los cuales los niños podrán desbloquear iconos especiales.




El reloj es resistente al agua, compatible con smartphones, posee Bluetooth, y tiene una memoria interna con capacidad de hasta 600 iconos.

Los niños no se, pero lo que parece -a tenor de los comentarios en el canal de crowdfunding- los padres están más que encantados con él. Será porque todo lo que sea delegar en los demás responsabilidades y así no ocuparse (o preocuparse) de los niños pues para muchos de ellos bienvenido sea. Delegamos en la sociedad, en la escuela, en los profesores, e incluso en las instituciones más variopintas, todo para no molestarnos en enseñarle a un niño que ahora es hora de estudiar, ir al colegio o cenar. La "maquinita" ésta estará bien, y no dudo que entretendrá a más de un niño, pero es evidente que no deja de ser pura obsolescencia consumista, muy dependiente de aplicaciones y, por supuesto, con cargador de viaje incluido en el pack de venta (lo que es ya bastante indicativo).


La versión básica del smartwatch para preescolares cuesta 49 $, pero ya no se puede encargar porque todos los pedidos están cubiertos, queda todavía -de momento- la versión "normal" a 59 $.

A mí me parece que un niño de 3 a 8 años (franja de edad a la que se dirige el reloj) lo que menos necesita es una máquina en su brazo que le mande hacer cosas, y sí unos padres que le presten atención y se preocupen de qué tiene que hacer el niño y cuándo. Que yo sepa hasta los 7 u 8 años ninguno de nosotros tuvimos reloj, y tan felices que fuimos. Además, que todos sabemos cómo es un niño a esa edad, y en la mayoría de casos ya os imagináis dónde acabará el relojito este de marras y lo que tardarán en cansarse de él y de sus sosos iconos.



| Redacción: Duraderos.com

2 comentarios :

  1. Tuve mi primer reloj a los 6 años. Un digital de señora, tipo los Casio LA, así que puedo contradecir perfectamente lo que dicen de que un niño no está preparado para entender el tiempo. Quizás no esté preparado para comprender su metafísica, pero si la hora actual, y los horarios habituales.

    Creo que dejar que un niño base sus rutinas en un reloj, que cuando sale el icono de dormir, debe irse a la cama, es someterlo a los criterios de una máquina, e impedirle desarrollar su libre albedrío.

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  2. Yo tuve mí primer reloj el día de mí Comunión , era un precioso reloj analógico que me regalo mí Tío que en paz descanse, el reloj tenia el fondo azulado estilo Citizen automático de los de antes, de los Vintage y el pobre acabo aporreado ante mí insaciable curiosidad… Por aquellos años un G-Schock me habría venido mejor aunque todavía no se habían inventado.


    Creo que a partir de los 8 y 9 años es una buena edad para tener un relojito de uso ocasional, lo que no me parece bien es que un niño tan pequeños de 5 años tenga un Smartwatch en la muñeca, a esas edades tan tempranas lo que tienen que tener los niños para alcanzar la felicidad plena es alimentarse del Amor de sus padres y estar todo el día jugando con otros niños y no tener una maquina que sustituya a los amigos y a los padres y lo digo también por la televisión.

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