Antes los objetos se hacían para durar, para ser reparados. Hoy se hacen en grandes cadenas de producción con el único fin de ser caducos. Ya no se repara ni se cuida con mimo objetos y artículos que nos acompañaban toda la vida, que nos servían durante generaciones. Los artesanos tradicionales han desaparecido, y en su lugar solo existen puntos de desperdicios y cadenas de ventas de baratijas. Puro consumismo decadente.

Sé bienvenid@ a Duraderos, el primer blog de consumo en donde nos fijamos en la fiabilidad de los productos y en su utilidad práctica. Aquí te hablaremos de los objetos y artículos hechos para durar y para resistir el más rudo trato diario, nuestro ritmo. Hechos como antes. En una palabra: duraderos.

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19.1.17

El momento ideal para comprar agendas y dietarios


Las Navidades ya han pasado, los reyes ya han pasado, y todo el mundo que tenía que regalar agendas ya lo han hecho. Las tiendas y centros comerciales apuran los últimos restos antes de devolverlas y cerrar la temporada, cosa que ocurrirá en unas semanas. Por lo tanto, es el momento más propicio para hacernos con una agenda, si no lo hemos hecho ya. La razón es que las tiendas saben muy bien que, lo que queda, difícilmente se va a vender ya. De manera que si has tenido paciencia, ahora es el momento de aprovechar, antes de que las retiren de las estanterías.

Hoy voy a aprovechar la ocasión, por tanto, para hablaros de tres modelos de agendas diferentes y comentaros sus pros y sus contras, por si os resulta de utilidad antes de acercaros a vuestra papelería preferida. Una de ellas, precisamente, será también mi agenda de este año, en concreto una Dohe.




Mi intención no era, en cualquier caso, elegir la Dohe, sino una Enri que, por su precio más bajo y tamaño compacto, me atraía más. El problema es que claro: al ser tan tarde, y haber pasado "la marabunta" de las compras navideñas por ellas, el único ejemplar que quedaba estaba destrozado. La Dohe es mucho más cara, más del doble: 15,95 €. Pero como os decía al principio, al adquirirla ya a últimos de temporada su precio ha bajado drásticamente, y puedes obtener una de esa marca por poco más de lo que cuesta la Enri, en concreto por 11,15 €. Una diferencia significativa y nada desdeñable de casi 5 €.

Aparte de su formato, la agenda Dohe no tiene nada de especial que responda en sí de ese elevado precio, que es casi tanto como el de una agenda grande. De hecho es la que menos días trae. ¿Por qué, entonces, ese precio? Por dos razones: una, porque tienen un diseño especial de Coca-Cola y claro, hay que pagar el uso de la marca, y eso va en el precio. La otra es por su papel, de gran calidad y grosor. Curiosamente, no mencionan nada del lugar de fabricación, cosa que sí hacen otros fabricantes de agenda, y eso solo tiene una explicación: porque están hechas en China (o, al menos, no en la Unión Europea). La verdad, por más de 15 € que cuestan (costaban), bien podrían haberlas fabricado aquí.

Como he dicho al principio, no era mi intención elegir a Dohe, pero lo hice porque no había más alternativa: no quedaban ya agendas compactas con día por página (sí suelen quedar, y bastantes, con varios días por página, pero la mayoría de la gente elije agendas pequeñas con un día por cada página, que son infinitamente más prácticas, y es por ello que son las que primero se acaban). Aunque el dibujo me gusta, la referencia a Coca-Cola me trae sin cuidado, pero como no había más alternativa, tuve que elegirla.

La otra agenda que analizaré es la MiquelRius y, finalmente, la de Editorial Deusto. Vamos con ello.


Agenda compacta Dohe
- Tamaño: 9 x 14 cm.
- Fabricación: China (o Asia).
- Precio: 15,95 €.
- Días disponibles: Del 30-12-2016 al 31-12-2017.
- Relación calidad/precio: Mala.

La agenda compacta Enri tiene unas medidas de 13 x 16,5, con unas medidas de 9 x 14 cm, la de Dohe que finalmente adquirí parece un poco más pequeña, pero en realidad es significativamente más pequeña. Es una agenda de bolsillo muy compacta, un "bloque sólido" bastante firme. Sus solapas, duras, de cartón, permiten escribir sobre la agenda sin necesidad de ningún apoyo auxiliar, e incluso permite usarla como soporte improvisado a la hora de escribir documentos, algo que las otras dos agendas (y tampoco la de Enri) pueden hacer, puesto que aunque la de Deusto tiene tapas duras, éstas son acolchadas, con lo que correríamos el riesgo de agujerear el papel si decidimos usarla como elemento de apoyo.

Sin embargo, la Dohe tiene elementos claramente mejorables. Los agujeros de la espiral, al contrario que en la de Enri, son muy pequeños, y con un uso constante (hay que tener en cuenta que una agenda o dietario se va a usar durante todo un año, día a día), el peligro de que la espiral acaba rasgando el papel y destruyendo algunas hojas es muy alto. Por otro lado, y junto con la de Enri, son las únicas que ofrecen una goma elástica de sujeción. Es un recurso que me agrada enormemente, porque impide que las hojas se doblen o arrugen al golpear con otros elementos que llevemos en la mochila o bandolera. Sin embargo, en la Dohe esta goma es muy justa, y hay que forzarla bastante para que cumpla su función. Esto tiene muchas desventajas: hace que la goma sufra más, y que envejezca más rápido (y se debilite) y, por otro lado, se corre más riesgo de que se desprenda de la cubierta trasera, donde va pegada. Además, al forzar tanto el cierre, impide que guardemos notas o tarjetas (o algunas hojas sueltas de ser necesario) dentro de la propia agenda, afectando muy negativamente a su polivalencia y su practicidad.


Respecto a los días del año que cubre, solamente tiene cabida del 30-12-2016 al 31-12-2017, es decir, prácticamente un año justo. Es inaudito que en una agenda de este precio no hayan incorporado algunos días más, al menos algunos del mes de enero del año siguiente, para así poder ofrecerle al usuario unos días de plazo para adquirir la nueva agenda.

En su interior, la agenda de Dohe ofrece también lo mínimo: encontramos un planning, los habituales campos de datos personales, una sección de notas al final, y una hoja para información telefónica. Es, a todas luces, insuficiente si tenemos en cuenta que por el precio de esta agenda podemos adquirir modelos mucho más completos, más grandes (incluso de tamaño folio) y de más calidad. Al menos en Dohe podían haberse esmerado en ofrecer a sus clientes información más completa, en lugar de dedicar tanto esfuerzo en ponerle el logo de la multinacional Coca-Cola en la portada.

Respecto a su navegación diaria, en cada día encontramos un calendario del mes actual y del mes siguiente, con los festivos señalados en rojo, y el mes en tres idiomas (español, inglés, francés y alemán). Un buen detalle a considerar es que el nombre en español viene con una tipografía más grande, y en rojo, por lo que no es confuso. En la parte inferior encontramos un santoral, y en la superior, a un lado (bajo el calendario) el número del día de la semana. La marcación es en una tinta grisácea, con unos renglones pálidos, que no molestan al escribir pero que, por desgracia, están demasiado juntos unos de otros (si tu letra es algo grande, tendrás que usar de dos en dos renglones y perderás la mitad de espacio de la página, algo que no es baladí tratándose de una agenda compacta donde debemos aprovechar el espacio al máximo).

En la parte inferior existe un puntaje, que podemos retirar para hacer de marcador (yo no lo suelo hacer, creo que es recurso desaprovechado, y personalmente preferiría unas hojas sin pre-marcar).


Un detalle interesante es que, además de los días en rojo del calendario para los festivos, cada festivo en sí viene con un color diferente, un trazo exterior en rojo y un color interior en blanco, para diferenciarlo de los días laborables. Un detalle bastante acertado.

Por otro lado, los fines de semana están divididos en la misma página, siendo por tanto una única página para los sábados y los domingos, y siendo, además, la parte del sábado más grande (con más espacio) que la del domingo.

Al final de la agenda encontramos nada menos que siete hojas para notas, cuadriculadas, y al principio dos hojas dedicadas a calendarios completos del año presente, precedente y sucesivo.


En cuanto al papel, es de buena calidad, no demasiado grueso (para que no resulte demasiado pesada), y de un color blanco diáfano.

Lo mejor de la agenda es, por tanto, sus días, bastante completos, con información clara y sin complicaciones ni añadidos superfluos. Sin embargo, lo que deberían mejorar es la goma elástica, que debería ser algo más larga, y añadir algo más de información extra en las páginas iniciales. También sería de agradecer que incorporasen más días del primer mes del año siguiente, para no obligar al usuario a adelantar tanto la compra de la agenda del año siguiente.

Por lo general en Dohe han hecho un buen producto, que sería excelente si su calidad-precio fuera mejor. Si al menos costase cinco euros menos y si, en su caso, hubiera estado fabricada en España, la cosa cambiaría bastante. Tal como es ahora es una compra desacertada..., a no ser que seas un desquiciado bebedor de Coca-Colas.




Mini-agenda MiquelRius
- Tamaño: 7 x 12,5 cm.
- Fabricación: España.
- Precio: 5 € aprox.
- Días disponibles: Del 12-12-2016 al 03-01-2018.
- Relación calidad/precio: Buena.

La pequeña agenda de MiquelRius sorprende en todos los sentidos. Es una agenda compacta, muy bien hecha, y muy bien acabada. A pesar de su pequeñísimo formato (que cabe en cualquier rincón de nuestros bolsillos) tiene de todo, e incluso han logrado ofrecer el rango de fechas más amplio: sus páginas parten del 12 de diciembre del año anterior, nada menos, y llegan hasta el 3 de enero del año siguiente. Es decir, abarcan no solo el año actual completo, sino buena parte del mes del año anterior, y un poquito del mes del año siguiente.

Respecto a su calidad, ésta es indiscutible, están hechas en España y eso se nota bastante. Y es que, con una firma tan longeva y con tanta experiencia como MiquelRius (que data de 1839), es lógico que el producto sea de una buenísima calidad. Ya partiendo de su ficha personal (con campos incluso para el código de llaves del coche), y pasando por un útil "check-list", donde podemos ir dejando notas puntuales de tareas a realizar, una especie de To-Do en papel. Por incluir, incluye hasta una página en donde hay grabada una regla, con marcas para pulgadas y centímetros, que podemos usar también para pasar de una medida a otra. Estupendo es el detalle de dedicar una página a fechas importantes que debamos recordar, o a acontecimientos (viajes, gastronomía, películas...) que nos hayan marcado especialmente durante el año. Al ser una agenda muy compacta (semana vista: tres días por página), el planning anual ocupa solo una página, pero aún así lo ofrece.


Impresionante es también que ofrezca iconos específicos para las estaciones del año, o para eventos importantes a lo largo del año (carnaval, lluvia de estrellas, cambio de horario de verano o invierno...) y, al final de la agenda, una útil sección de notas.

Respecto a su navegación de cada día, en la página izquierda podemos consultar el mes actual y el siguiente, con detalles que siguen haciendo de esta agenda algo fuera de lo común: la semana actual aparece marcada en rojo, los festivos en negrita, y los domingos en negrita también. Se nos ofrece información del número de la semana actual, y los domingos (o festivos) aparecerán en un color diferente, con un borde en rojo y fondo blanco. Probablemente por espacio, MiquelRius no ha incorporado santoral, aunque hubiera sido de agradecer (y le habría puesto la guinda a la agenda) que los hubiesen añadido en la parte derecha, junto al día, ya que ahí sí que queda espacio. Probablemente por eso mismo, los días y fechas solo están en español, pero es un detalle menor y que no le resta utilidad a la agenda.

En resumen, estamos ante una agenda compacta de lo mejor que podemos encontrar, que podría mejorarse con unos pocos detalles de diseño: un santoral, días y meses al menos en inglés, y poco más. La verdad es que esta Agenda Caddy de MiquelRius es un grandísimo producto.



Agenda-dietario escritorio Deusto
- Tamaño: 14,5 x 20,5 cm.
- Fabricación: Unión Europea.
- Precio: 7,90 €.
- Días disponibles: Del 30-12-2016 al 02-01-2018.
- Relación calidad/precio: Buena.

Finalizamos con la agenda de escritorio (o de mesa, como prefiráis llamarlo) de la editorial Deusto. Con un alcance de sus días que van desde el 30 de diciembre del año precedente, al 02 de enero del subsiguiente, es casi lo mínimo que se le puede exigir a una agenda o dietario "decente". En el interior lo primero que llama la atención es el tacto de sus hojas, y su color, de un tono marronáceo-crema, y muy ligeras. No llegan a ser transparentes, pero realmente son unas hojas muy suaves y finas, lo que colabora a que, pese a sus dimensiones, la agenda sea ligera y se pueda transportar fácilmente. Aún a pesar de su aparente fragilidad, las hojas son bastante buenas, no molestan cuando escribimos en la parte posterior de una hoja ya escrita, y son de un tacto agradable, por lo que todo son virtudes y son una gran acierto.

La verdad es que estas agendas de la editorial Planeta las conozca bastante bien, porque fueron mis agendas habituales en los años noventa, y me alegro del avance que han dado, con unas hojas mucho mejores a aquéllas. De la cubierta, por desgracia, no puedo decir lo mismo. Si ya las agendas de hace bastantes años de Deusto tenían unas cubiertas realmente malas, de tela o con decoraciones que se enfeaban muy pronto y envejecían muy mal, éstas no han mejorado. Su cubierta es acolchada, que imita la madera, pero nos impide escribir sobre ella porque podemos correr el riesgo de perforar el papel en donde estemos escribiendo. Eso sí, para escribir en la propia agenda no habrá problema, pero si la queremos usar de apoyo para escribir encima de ella podemos llevarnos un disgusto.


Al abrirla encontramos las habituales hojas con datos personales, y una mención a que el papel es ecológico, libre de cloros, y fabricado en la Unión Europea (no especifican dónde, por lo que obviamente no será en España). No obstante, es de las pocas agendas donde se mencionan estos detalles, lo cual es de agradecer.

Tras los datos personales encontramos un mapa de zonas horarias, y un planning anual. Al final de la agenda tenemos más "extras": un planning para el año siguiente, un "inútil" y añejo sistema de coordenadas para calcular distancias kilométricas, un pequeño directorio y un mapa de España a color. Seguramente habéis notado algo a faltar, en efecto, y es hilarante: llama la atención que, en una agenda, ¡no tenga calendario! Pues no, las de Deusto no poseen calendario, ni siquiera del año actual. Obviamente, sí tienen calendario mensual de cada mes en cada página, pero no podemos visualizar un año entero porque carece de él.

Entrando de lleno en su funcionalidad diaria, la verdad es que en las Deusto se encuentran muchas cosas sin pies ni cabeza o, al menos, muy mejorables. Es cierto que ofrecen el nombre de día y de mes en múltiples idiomas, pero su tipografía es tan similar en tamaño, y es idéntica en color, que uno tiende a confundirlos. Especialmente en las páginas de la derecha, uno tiene que desplazar la vista hacia la otra página para confirmar en qué mes se está, porque allí solo aparecen los meses en inglés, francés, italiano y portugués. Es evidente que es una agenda muy atractiva para alguien que sea extranjero, pero muy poco útil para un español. Bajo el día encontramos el santoral, y al otro lado el habitual calendario de mes, con el mes presente y el siguiente. Un bonito detalle es que han señalado la semana con dos franjas rojas y que, además, el calendario, complementado por las dos hojas, cubre cuatro meses.


En la parte inferior está uno de los más feos detalles que no me han gustado: dedican espacio para una inútil cita de gente famosa, cuando bien podrían haber dejado esa zona en blanco para ayudar a que las notas finales que escribamos puedan tener más flexibilidad. Al final, cierra la página una minúscula información en tipografía casi "invisible" del número de la semana, y del número de días del año que llevamos consumidos. Son detalles que se agradecen, la verdad, pero ya que esa zona, que ralla el borde, apenas ya se va a usar, y teniendo espacio en ella, hubiera sido bastante más acertado que lo hubiesen puesto con una tipografía uno o dos puntos más grande.

Como conclusión sobre las agendas de escritorio Deusto, diré que tienen una relación calidad-precio de lo mejor que podemos encontrar (sino lo mejor), pero con aspectos bastante mejorables, como eliminar la zona de citas, que ensucia la agenda sin razón alguna, agrandar algo más su tipografía y, sobre todo, incluir calendarios. Mencionar de paso lo acertado de incluir una cinta para marcar las páginas, que es muy útil y muy cómoda, mucho más que un marcapáginas convencional.

Si quieres una agenda competitiva, por tanto, la de Deusto lo es, pero esperemos que en sucesivas ediciones la mejoren un poco más, al menos en diseño y en información que ofrecen, así como en su exterior, porque podrían haber ofrecido un producto muchísimo mejor sin ningún esfuerzo.


| Redacción: Duraderos.com / Duraderos.blogspot.com

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