Antes los objetos se hacían para durar, para ser reparados. Hoy se hacen en grandes cadenas de producción con el único fin de ser caducos. Ya no se repara ni se cuida con mimo objetos y artículos que nos acompañaban toda la vida, que nos servían durante generaciones. Los artesanos tradicionales han desaparecido, y en su lugar solo existen puntos de desperdicios y cadenas de ventas de baratijas. Puro consumismo decadente.

Sé bienvenid@ a Duraderos, el primer blog de consumo en donde nos fijamos en la fiabilidad de los productos y en su utilidad práctica. Aquí te hablaremos de los objetos y artículos hechos para durar y para resistir el más rudo trato diario, nuestro ritmo. Hechos como antes. En una palabra: duraderos.

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2.2.17

Gafas Pegaso: un deporte duro es como un trabajo duro


Puede que no lo sepáis, pero muchos de los productos de trabajo están íntimamente ligados a deportes extremos. De hecho, el equipamiento de los miembros de los equipos de salvamento suele ser equipamiento de marcas que fabrican ropa y protecciones para el trabajo, y no acuden a tiendas de deporte (que además de no contar con determinados productos, los que tienen son más caros porque priman ante todo la imagen y la estética, además que también pagas la marca, claro).

Lo que buscaba era un modelo deportivo, unas gafas que pudiera usar en bici "sin dar el cante" porque ya sabéis que muchos de estos elementos se ven a leguas que son gafas de seguridad. En especial me interesaban una de las marcas de gafas más famosas, renombradas y de calidad del mercado: la firma Pegaso (que es una firma española). Elegí una de ellas que me parecían las más equilibradas entre calidad-precio y, por supuesto, las que más me gustan de su línea. Y es que su combinación de montura transparente (no son espejadas) con partes en rojo me encanta.




Además, otra de las características que buscaba eran unas gafas con unas lentes sin mucho ahumado, porque en algunas de mis salidas en bicicleta a veces me sorprendía la niebla, y era una tortura conducir con gafas oscuras (y un peligro, por supuesto). El modelo que elegí, además de todo ello, tiene cristales reforzados (es la versión con seguridad para la detención de impactos más elevada que hay en el mercado, y eso es importante porque en bici puede irte a los ojos "de todo", y vale más prevenir que curar), por supuesto también cuenta con filtro UV (ultravioleta), tienen tecnología anti-empañamiento y, además, posee un recubrimiento de espuma (foam) en la parte posterior para que, si recibes un golpe, se amortigüe antes de llegar a tu cara. Ese recubrimiento puede retirársele en caso necesario, quedando entonces unas gafas más "normales" (pero menos protectoras, claro).

La gafa se nota que es de calidad, nada de esas gafas de protección que parecen "de los chinos" con plástico que se dobla nada más mirarlo, sino que son deportivas "de verdad", ajustan perfectamente al contorno de la cara y tienen detalles (como patillas perforadas para ponerles una cinta y evitar que caigan) muy de agradecer. El embalaje es también muy conseguido, con amplia información sobre su cometido, y además el fabricante incluye una bolsa de transporte. Conviene indicar, además, que la talla es genérica o, como se dice comúnmente, "talla única".


El único punto negativo que no me ha gustado es que en las indicaciones de las gafas dan una vida útil de dos años "estando bien cuidadas". No me gusta que los fabricantes pongan fecha de caducidad a sus productos, más aún cuando son productos que no son precisamente baratos -o, al menos, no tan baratos como otras marcas "del montón"-, pero supongo que eso irá indicado para un uso constante de una jornada de trabajo de ocho horas cada día, 30 días al mes. Como no suelo salir tanto en bici, espero que me duren bastante más que esos dos años. Por la construcción, las gafas son bastante robustas, tienen un grosor considerable y son muy sólidas. Eso sí, supongo que la goma se irá desgastando (y decolorando) con el uso, pero es el precio que hay que pagar porque su papel es el de evitar que, con el sudor, la cubierta plástica se deslice (las de Adidas que tengo ya las elegí sin esa zona de goma en las varillas, y cuando la piel suda es cierto que tienden a veces a deslizarse).

Me ha gustado el detalle de incluir una pequeña guía en la caja, y, en dicha guía, poner diferentes usos para los que pueden ir destinadas las gafas -y en este caso se incluye también el MTB, además-. Es de agradecer que en Pegaso hayan tenido el detalle de explicar tan fácil y rápidamente los diversos usos que estas gafas pueden tener, y no solamente el ambiente laboral (que también, claro). Además, para ser gafas de seguridad, y gracias al uso de las resinas y el foam, son sumamente ligeras, lo que no debe dejar de tenerse en cuenta en un mundo -el de la bicicleta- donde cada gramo importa.


En resumen, que son un buen producto, de una firma española de prestigio (por cierto, el nombre de Pegaso es debido a que son gafas de Pegaso, se fabricaban originalmente para proteger a los trabajadores de la mítica fábrica española de camiones, los Pegaso) y, además, con una estética espectacular. Solamente espero no tener que ponerlas a prueba nunca.




| Redacción: Duraderos.com

1 comentario :

  1. Es una marca que no conocía, y mira que vivo prácticamente al lado de la antigua fábrica Pegaso. Me gusta que sean Made in Spain, tendré que acercarme un día a OPTOR, y ver que pinta tienen.

    Lo de los 2 años, entiendo que es algo que obliga la ley. Es decir, es un artículo de seguridad laboral, de manera que para cubrirse de responsabilidades, limitan su duración legal, que no creo que tenga que ver con su duración real.

    Ya nos contarás a ver que tal se comportan, y me parece una idea estupenda esto de aprovechar artículos verdaderamente homologados como estos, antes que los de moda.

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