Antes los objetos se hacían para durar, para ser reparados. Hoy se hacen en grandes cadenas de producción con el único fin de ser caducos. Ya no se repara ni se cuida con mimo objetos y artículos que nos acompañaban toda la vida, que nos servían durante generaciones. Los artesanos tradicionales han desaparecido, y en su lugar solo existen puntos de desperdicios y cadenas de ventas de baratijas. Puro consumismo decadente.

Sé bienvenid@ a Duraderos, el primer blog de consumo en donde nos fijamos en la fiabilidad de los productos y en su utilidad práctica. Aquí te hablaremos de los objetos y artículos hechos para durar y para resistir el más rudo trato diario, nuestro ritmo. Hechos como antes. En una palabra: duraderos.

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Y tras el 3310, ¿qué otros productos míticos podrían volver a fabricarse?


El reciente anuncio de la llegada al mercado del Nokia 3310 no es más que la confirmación otra vez, y de nuevo, de la pujanza y el éxito de los productos y artículos más duraderos y robustos de hace años. Curiosamente la mayoría de esos artículos no son recordados hoy por su avanzada tecnología, por la bondad de su memoria o por su display de nítida visión, sino por otra cualidad: su durabilidad. Era esta, en la mayoría de ocasiones, lo que agradecía la gente y lo que después de tantos años hace que regrese a su memoria.

Nokia no es más que una de tantas compañías que intentan aprovechar esa moda de lo retro, como en su día hizo BMW con el Mini, o Fiat con el 500, y tantas otras marcas de tan variados productos (Phoskitos en bollería, Nocilla en dulces...).




Pero aparte de Nokia ¿qué otros productos podrían regresar del pasado? Pues hay bastantes que para muchos sería una buena noticia. Por ejemplo, Inoxcrom podría volver a fabricar aquellos insuperables (todavía hoy, al menos en la marca) Rocky, que con su cuerpo modular sirvieron fielmente de bolígrafo todo-terreno a toda una generación durante los años ochenta y principios de los noventa, antes del declive y desgraciada división de la Inoxcrom de hoy, que no es ni siquiera la sombra de lo que fue, "ni su padre la reconoce", y aún casi nadie sabe qué es Inoxcrom y qué IXC.

Otro producto que podría muy bien regresar al mercado son las añoradas navajas Wenger, aunque por desgracia eso es más difícil puesto que tras la adquisición de la marca suiza por parte de Victorinox, sería como hacerse la competencia a ellos mismos.


También parece imposible que el sueño de volver a ver el desaparecido, tan añorado y bien recordado Casio W-720, en los escaparates de bazares y relojerías, sea una realidad a la que la Casio de hoy, empeñada en hacernos tragar manecillas y analógicos, se decida hacer.

Si volvemos a mirar hacia la telefonía móvil, otro teléfono que en su día rompió esquemas y derribó muros, encandilando a propios y a extraños, fue el Sony-Ericsson T68, en especial su variante T68i. Sony podría hacer lo mismo que Nokia, y lanzar alguno de aquellos míticos modelos que tenían. Lamentablemente, es bastante difícil, mirando fríamente cómo actúa Sony en la actualidad, y la gama de teléfonos que posee, que hagan eso.


¿Y los que quedan?
No todo son malas noticias respecto a la desaparición de productos buenos y duraderos, por fortuna, aún tenemos marcas que los continúan fabricando y que, por tanto, se siguen vendiendo. Por poner algunos ejemplos, ahí tenemos a la mencionada anteriormente Casio fabricando todavía sus soberbios W-59, o a MiquelRius, con sus cuadernos Mr. Miquel Rius, o a Zippo, con sus encendedores (tras la desaparición de los austriacos de IMCO con sus streamline, casi la única marca que queda con encendedores de ese tipo).

Quedan, por lo tanto, fabricantes que, a pesar de las complicaciones y la competitividad de productos "baratos y malos", aún ofrecen sus artículos mas carismáticos, reconocidos y longevos. Otros, como Yumas con sus nuevas Galaxia, Nilo o Malta, reinterpretan la moda retro ofreciendo ese estilo de zapatillas de hace años, para el cliente de hoy.


Esperemos que, por mucho que cambien los tiempos, esos productos tan valiosos y longevos no cambien y continúen encontrándose para que cualquiera que desee experimentar su calidad, o revivir sus recuerdos, pueda hacerlo. De nosotros depende también y nos compete una buena parte de esa responsabilidad, puesto que al elegirlos en nuestra decisión de compra colaboraremos decisivamente a que no desaparezcan.


| Redacción: Duraderos.com / Duraderos.blogspot.com

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