Antes los objetos se hacían para durar, para ser reparados. Hoy se hacen en grandes cadenas de producción con el único fin de ser caducos. Ya no se repara ni se cuida con mimo objetos y artículos que nos acompañaban toda la vida, que nos servían durante generaciones. Los artesanos tradicionales han desaparecido, y en su lugar solo existen puntos de desperdicios y cadenas de ventas de baratijas. Puro consumismo decadente.

Sé bienvenid@ a Duraderos, el primer blog de consumo en donde nos fijamos en la fiabilidad de los productos y en su utilidad práctica. Aquí te hablaremos de los objetos y artículos hechos para durar y para resistir el más rudo trato diario, nuestro ritmo. Hechos como antes. En una palabra: duraderos.

www.Duraderos.Blogspot.com

1.4.17

Bolígrafos BIC de colores


Hace no mucho publicamos un reportaje sobre materiales de escritura y os contaba un poco la historia de colores de bolígrafos que existían allá en los ochenta y noventa en los colegios (también por los setenta, aunque menos).

Precisamente durante aquellos años la novedad más significativa eran aquellos "raros" bolígrafos de BIC en color naranja, tan difíciles de encontrar, que decían eran "de punta fina" y que -también aseguraban muchos defensores- escribían fantásticamente bien. A mi hermana le encantaban, por cierto, pero cuando los probé me parecieron que escribían mal, casi que estaban defectuosos, como si les faltase tinta. Desde siempre me han gustado los boligrafos con bastante grosor de trazo.




Pero, junto a ellos, había además esos curiosos bolígrafos a color. Hace unos días me encontré con ellos y los pedí prestados para hacerles unas fotos y dedicarles un artículo a ellos en particular.

Recuerdo especialmente dos de aquellos años: el bolígrafo verde oscuro, y el violeta. De hecho hasta tiempo después no supe que el color verde era uno más de entre las opciones de bolígrafos BIC "normales", los BIC que podrían llamarse "estándar" en donde existían -y existen- cuatro colores principales: azul, negro, rojo y verde. Ese verde era "el raro" de todos, ¿quién usaba el verde? Más aún: ¿para qué se podía usar? No creáis, es una pregunta que todavía me planteo, porque el verde lo sigo viendo -como entonces- demasiado "flojo", claro que puede ser debido a estar tan acostumbrado a la tinta de color negro.


Me ha sorprendido gratamente que BIC continúe fabricándolos, e incluso han ido más allá y han extendido la gama: ahora fabrican también un verde más claro ("verde hierba") e incluso tonos que cambian el cuerpo de siempre, transparente, por uno en blanco opaco. Bueno, de hecho si nos vamos a fabricantes como Paper Mate descubriremos que la gama cromática es numerosa, los estudiantes tienen, desde luego, hoy mucha más suerte de la que nosotros teníamos por entonces, aunque en contrapartida hay que señalar que sueltos no son fáciles de encontrar (la mayoría vienen en packs de colores), por lo que si alguien se aficiona a un color de esos tan particulares, tendrá que adquirir el pack completo (supongo que en algunas papelerías podrían vender el tono suelto, al menos algunos de los más populares, no lo podría decir a ciencia cierta).

Por desgracia, como ya dijimos en el reportaje anterior, los pigmentos de estas tintas dejan bastante que desear, y no suelen perdurar mucho en el tiempo, dejan de ser brillantes y lustrosos y se vuelven apagados, e incluso tienden a la decoloración, por lo que si lo que se quiere es escribir texto que sea lo más duradero posible, lo mejor es elegir los azules y negros más convencionales.
















| Redacción: Duraderos.com / Duraderos.blogspot.com

5 comentarios :

  1. esas bic punto fino amarillas eran buenas, pero no duraban nada, "chorreaban" con mucha facilidad. El verde clásico de bic era muy claro, a veces no se podía ni fotocopiar. Hace poco compré esas bic color pastel, azul y verde, y aunque solo uso pluma fuente, son una buena novedad

    ResponderEliminar
  2. A mi nunca me gustó el negro, y el verde, desde niño que me apasionaba, así que si me dejaban usarlo en clases, lo usaba.

    Los BIC me gustaban, hasta que conocí los Inoxcrom Sierra, y entonces los abandoné totalmente, y empecé a tomarles manía. Recuerdo unos Staedtler que eran parecidos. Sin embargo ahora, a toro pasado, les vuelvo a tener cariño a los BIC.

    Lo que no me gustaba, es que la tinta azul era demasiado oscura, y que la bola, se desgastaba fácilmente y empezaba a perder tinta. De los BIC naranja, me pasaba como a ti, parecía que no funcionasen bien, y los buenos eran los cristal.

    Me gusta esta nueva gamas de colores. No sabía que existieran.

    ResponderEliminar
  3. Lo de las fotocopias no lo había pensado, pero es cierto :) Gracias por el aporte respecto al punta fina, Daniel, la verdad es que apenas los usé y desconocía ese detalle.

    Los Sierra eran unos bolígrafos geniales, pero si no recuerdo mal eran más caros (claro, también tienen mejores acabados). Lástima de Inoxcrom, no se por qué razón BIC puede ser la multinacional que es hoy, e Inoxcrom lo tiró todo por la borda, cosas que pasan, por desgracia.

    ResponderEliminar
  4. De esa época mí bolígrafo favorito era el Bic de 4 colores, de los Bic normales siempre me gustaron los clásicos negro y azul, los de punta fina los veía mucho en las oficinas y los profesores que lo usaban habitualmente para corregir los exámenes, pero a nivel personal nunca me gustaron mucho, daban más juego en las horas muertas los Bic transparentes de toda la vida.

    ResponderEliminar
  5. En la época que yo recuerdo, los BIC costaban 45 pesetas, los Inoxcrom 50. Es decir, un 10% más, pero que se compensaba rápidamente.

    Me imagino que el éxito de BIC, no sólo ha estado en los bolígrafos, sino también en las maquinillas, y otras compañías adquiridas, que les permitieron seguir a flote cuando la escritura empezó a decaer. Supongo también, que la gestión de Inoxcrom, no ha sido tampoco la mejor del mundo.

    ResponderEliminar

Entradas populares