Antes los objetos se hacían para durar, para ser reparados. Hoy se hacen en grandes cadenas de producción con el único fin de ser caducos. Ya no se repara ni se cuida con mimo objetos y artículos que nos acompañaban toda la vida, que nos servían durante generaciones. Los artesanos tradicionales han desaparecido, y en su lugar solo existen puntos de desperdicios y cadenas de ventas de baratijas. Puro consumismo decadente.

Sé bienvenid@ a Duraderos, el primer blog de consumo en donde nos fijamos en la fiabilidad de los productos y en su utilidad práctica. Aquí te hablaremos de los objetos y artículos hechos para durar y para resistir el más rudo trato diario, nuestro ritmo. Hechos como antes. En una palabra: duraderos.

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28.7.17

Comparativa: Rieju Bye Bike vs Peugeot Vogue


Tras quedarme bastante convencido de que no puedo pegarme las "panzadas" de kilómetros que realizaba antes en bici, he estado mirando algún vehículo que pudiera sustituirla para los trayectos más largos y que, a la vez, fuera barato tanto de adquirir como de mantener.

No hay mucho en el mercado: los ciclomotores, tras haberse elevado la edad para conducirlos y endurecido los requisitos para acceder a los mismos (ahora se necesita un carnet específico, el AM, ya ha desaparecido la antigua licencia) han visto cómo su público se reducía notablemente. Y es que en la mayoría de los casos los jóvenes optan ya por pasarse a los 125cc directamente, bien sea obteniendo el carnet A o A1 o, en su caso, sacándose el de coche (el B) y acabando de un plumazo con todas las molestias del antiguo proceso de irse (o pasar) de moto a coche, ya que con el B pueden conducir la moto (hasta los 15 CV, claro, como bien sabéis), y también el coche.




Los scooters son bastante más caros de adquirir, al menos si buscamos un scooter "decente" con ruedas de 12 pulgadas como mínimo. Claro, los hay más baratos tipo Zip pero su ciclística general (menor diámetro de ruedas, más difícil acceso a las partes mecánicas, mantenimientos más caros...) me lleva a desecharlos de inicio. Otra opción es el mercado de segunda mano, en el cual hay que tomárselo con tiempo y mucha calma porque no es solo que salga un modelo determinado, sino además que esté más o menos bien cuidado y relativamente cerca de donde vivo. O sea, muchas coincidencias que no suelen darse habitualmente (por lo que tengo visto). En todo caso será cuestión de ir mirando.

Pero hoy quería tratar un poco los ciclomotores nuevos, los de "rueda alta" cuyos modelos son bastante escasos. Una de mis primeras alternativas y el modelo que enseguida me vino a la memoria fue el Peugeot Vogue, porque recordé haberlo tratado cuando escribía en blogs de motor. Hace unos días dije que Peugeot parecía haberlo retirado de su venta en España, pero luego averigüe que, aunque en el listado de modelos de su web no aparece, aún mantienen su propia página (sin precios y sin aparecer las versiones, bien es cierto), lo que puede que signifique que aún se puedan conseguir algunas de sus unidades. Con un precio de 1000 € no solo es el ciclomotor más básico de los que hay en el mercado, sino también el más barato.


La otra alternativa que encontramos es Rieju. La firma catalana posee tres variantes en su modelo Rieju Bye Bike, un ciclomotor de toque clásico convenientemente actualizado para los tiempos que corren y, por lo tanto, incorpora ya mezclador, luces largas, intermitentes y sistema de encendido eléctrico. Es un genial ciclomotor, pero a un precio muy elevado: 1500 €. Son nada menos que 500 euros de diferencia respecto al Vogue, que tratándose de los vehículos de los que se trata, es bastante. Además, su nombre ("adiós bici") me parece realmente desacertado, y es feo a más no poder -el nombre, digo-.

Aún así el Rieju tiene a su favor que tanto su diseño, como su construcción, es española, lo que ya es una garantía de por sí (y encarece el precio, claro). El motor, no obstante, es un Minarelli (fabricante italiano, ahora propiedad de Yamaha).


A mucha gente le echaría para atrás que el Vogue carezca de tantas cosas, y elegirían el Bye Bike sin dudar. A mí, la verdad, no. El hecho de que no tenga mezclador de gasolina no me importa, es un problema mecánico menos que me evito. Lo que sí me molesta del Vogue es que no tenga testigos ("chivatos") de gasolina, ni luces largas. También, obviamente, la falta de intermitencias. Son unas carencias que, según se miren, pueden ir bien, o mal. Me explico: el Vogue consume alrededor de 1,4 litros a los cien, gracias obviamente a los minúsculos motores de este tipo de vehículos. Con un depósito de gasolina de 5,1 litros, haciendo un cálculo por alto tenemos que con él podemos recorrer unos 450 kms., con un único depósito. Esto quiere decir que problemas de autonomía no tiene, y con un poco de previsión, uno puede acabar "aprendiendo" más o menos cuándo repostar.

En este sentido no puedo dejar de mencionar el caso de un amigo, que adquirió un coche de segunda mano y se lo dieron -sin decírselo- con la boya del combustible rota. Se enteró de la peor forma: quedándose tirado en la carretera. Poner una de segunda mano no es cara y le sugerí que lo hiciera pero, cuando hace algunos meses volví a verlo y le pregunté por ello, me respondió que ya no le importaba: que sabiendo que el indicador de combustible estaba mal, y conociendo más o menos el consumo ya del coche, no tenía problemas en saber cuándo repostar.


Con esto pareciera que estoy defendiendo al Peugeot Vogue, pero la verdad es que me agrada su simplicidad porque quiero algo muy sencillo y funcional. No quiero complicarme la vida con un scooter o ciclomotor lleno de tecnología y luego -ya sabemos todos como son estas cosas- te acaba fallando y te quedas sin la mitad de las cosas o, en las revisiones, suponen más puntos a revisar, lo que se traduce en más tarea, más tiempo de obra y, por lo tanto, un coste mayor. Y es ahí a donde quería llegar ahora.

Cuando miro este tipo de vehículos me gusta detenerme en los manuales de mantenimiento. Por fortuna, tanto Peugeot como Rieju tienen a disposición del público los planes de mantenimiento de ambos ciclomotores y, en el caso de Peugeot, con un detalle muy importante: el tiempo -teórico- que tardarán en el taller por cada revisión.


Y es que ambos ciclomotores requieren una revisión cada dos mil kilómetros, que es poco, pero si tenemos en cuenta que la mayoría de los scooters de 125cc requieren una revisión cada 2500 kilómetros (o sea, cada solo 500 kilómetros más) vemos que es más o menos lo normal para estos monocilíndricos. Muy lejos -claro está- de los cada 5000 kilómetros que había que hacerle la revisión a mi moto preferida, la Yamaha YBR-250(que por desgracia ya dejó de fabricarse), y muy lejos también de los 10000 o 15000 de un coche.

En cualquier caso, como veréis, comparadas con las revisiones de otras motos "serias" o de un coche, la revisión del Peugeot Vogue es ridícula: según los tiempos estimados por su propio fabricante, las revisiones suelen tardar en torno a los tres cuartos de hora (siendo generosos y puestos a realizar la revisión exhaustivamente), siendo las más largas (pero muy esporádicas, cada 4.000 kilómetros) de dos horas y cuarto. Atendiéndonos a los precios de talleres oficiales (talleres no oficiales suelen ser más baratos), y añadiéndole el IVA, tomando la media de dichos talleres, que está en 45 €/hora aproximadamente, la revisión más cara del Peugeot Vogue nos saldría por poco más de cien euros (repito: en taller oficial, con el coste de mano de obra más caro y sin contar las piezas de repuesto -si hubiera-, y con el IVA ya añadido). Esto hay que tenerlo en cuenta, porque de nada sirve adquirir el scooter más barato, atractivo o completo del mercado, si luego con tres o cuatro revisiones ya tienes pagado un scooter nuevo, dado el más o menos asequible precio de adquisición de estos vehículos.


Me ha gustado otro detalle de Peugeot, y es que entre las revisiones hay algunas en las que están centradas en quitarle "la carbonilla" al cilindro. O sea: lo desarman, y lo limpian. Para un motor de dos tiempos esto es muy importante, porque tienden a ensuciarse bastante y, con el tiempo, acaba dañándose. Peugeot lo ha tenido en cuenta y lo previene en su calendario de mantenimiento programado. Curiosamente en Rieju no contemplan ese aspecto, y no creo que sea porque el motor Yamaha (que es muy bueno, no digo que no, pero sigue siendo un 2T) no padezca de ello sino que, simplemente, esperan a que el motor empiece a dar fallos y entonces será el propio mecánico quien le sugiera al dueño la necesidad de hacerlo. Pero en este sentido es mejor esperar a que no sea tarde.

Otro detalle en el que me fijo siempre en los calendarios de mantenimiento tanto de coches como de motos, es hasta dónde alcanza el kilometraje. Es algo muy llamativo porque en los antiguos coches (por ejemplo, Peugeot 504) el fabricante no te ponía un límite, como si el motor durase "indefinidamente". En los coches modernos por regla general simplemente te pone: "cada vez que el ordenador de a bordo te lo notifique", de hecho han retirado de los manuales hasta los esquemas y puntos de mantenimiento, probablemente porque con la introducción de la electrónica en casi todos los elementos del automóvil, el usuario medio poco o nada puede hacer sin complejas herramientas de análisis.


Mirando eso mismo en los calendarios tanto del Rieju Bye Bike como del Peugeot Vogue, en la Ríeju llega hasta los 13.000 kilómetros, esto no quiere que el motor se vaya a romper ahí, pero sí que es una forma de estimar su durabilidad; mientras, en Peugeot su Vogue llega hasta los 16.000 kms. Es decir, Peugeot estima que, al menos, el motor debería aguantar esos 16.000 kilómetros (obviamente puede que mucho más, sé de casos en los que estos motores han rondado los 25.000, que para un motor de este tipo es mucho kilometraje) y, además, añaden un detalle que es pequeño pero que nos da bastante tranquilidad, diciendo: "a partir de este kilometraje, las siguientes revisiones serán también cada 2.000 km".

Con todos estos datos en mano uno no puede menos que empezar ahora a calcular cuántos kilómetros le haría al año, a ver si al fin y al cabo este tipo de motos no compensan. Yo, de tenerla, y poniéndome en un caso de un uso "intensivo", ahora mismo calculo que le he haría unos 480 kilómetros al mes (aprovechar para ir al pueblo, visitar la tumba de mi hermana, etc.). Si lo multiplicamos, al año serían 5760 kilómetros, cotejando un poco "por alto" el calendario de mantenimiento, el ciclomotor habría pasado dos veces por el taller (no cuento los primeros 500 km. porque esa revisión es gratuita), poniéndome en el peor de los casos, y con su motor al final de su vida útil en los 16000kms, tendría moto para tres años, es decir, tras la primera revisión ITV. ¿Compensa con esos gastos, ese kilometraje, y ese mantenimiento, un ciclomotor de este tipo? Yo creo que la respuesta es bastante obvia.


Claro, sería más provechoso adquirir un automóvil, obviamente, pero aparte de la inversión inicial, (aunque sea de segunda mano), revisiones y demás, de momento para solo cinco mil kilómetros al año "no lo veo", y creo que la mayoría de vosotros coincidiréis conmigo en eso. A lo cual hay que añadir el tema de los seguros, el Vogue por unos 70€ al año ya tengo seguro, un precio impensable para un coche.

Un coche sería práctico si lo usara para el trabajo, pero tal como estoy ahora no podría afrontar sus gastos.


En resumen, y para finalizar este pequeño análisis que espero haya servido de guía para todo el que esté pensando en adquirir no solo este tipo de ciclomotores, sino cualquier moto, es evidente que el Rieju Bye Bike es mucho mejor en ergonomía, ofrece más equipamiento y es más moderna. Pero el Peugeot Vogue tiene en sus carencias parte de sus virtudes: la enorme sencillez, economía y frugalidad mecánica le hacen ser el vehículo ideal para quien quiera algo muy básico y lo menos complicado posible.

Obviamente hay motos mejores, y también hay fantásticos modelos como el Peugeot Metrópolis, claro, pero esos ya jueguan en otra liga muy diferente a la mía. La mía es regional preferente, y por la parte baja de la tabla.

| Redacción: Duraderos.blogspot.com

1 comentario :

  1. Tenía a Rieju totalmente olvidada, y me alegra que siga existiendo y fabricando aquí. En mis tiempos de instituto, antes de que los "ricos" se permitieran Hondas NSR-80 y Yamahas TZR-80, que en realidad eran de 75cc, todos envidiábamos las Rieju, las Puch Condor, las Derbi FDS (luego Senda), y mi preferida, la poco conocida Derbi FDX.

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