Antes los objetos se hacían para durar, para ser reparados. Hoy se hacen en grandes cadenas de producción con el único fin de ser caducos. Ya no se repara ni se cuida con mimo objetos y artículos que nos acompañaban toda la vida, que nos servían durante generaciones. Los artesanos tradicionales han desaparecido, y en su lugar solo existen puntos de desperdicios y cadenas de ventas de baratijas. Puro consumismo decadente.

Sé bienvenid@ a Duraderos, el primer blog de consumo en donde nos fijamos en la fiabilidad de los productos y en su utilidad práctica. Aquí te hablaremos de los objetos y artículos hechos para durar y para resistir el más rudo trato diario, nuestro ritmo. Hechos como antes. En una palabra: duraderos.

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De dos pendrive EMTEC, los dos defectuosos


Antiguamente la BASF (BASF Magnetics en concreto) era una de las firmas de química y tecnología de Alemania más reconocidas a nivel mundial. Famosas eran sus cintas magnetofónicas para casette, con una resistencia y durabilidad fuera de toda duda. Sin embargo, y a pesar de ser una compañía tecnológica, el paso de lo analógico a lo digital (como ha ocurrido en muchas otras firmas) ha traído consigo un movimiento de marcas y activos caótico.

Resulta curioso que mis dos apuestas por esta marca, la actual EMTEC, ambas con dos pendrives, fueran dos de las más nefastas experiencias que he tenido. Inicialmente elegí un EMTEC de 8 GB, que empezó a fallar al poco (sectores defectuosos, y grababas archivos y, cuando ibas a recuperarlos, estaban corruptos y dañados). Supuse que era un hecho casual que me había ocurrido por pura mala suerte, porque puede darse el caso que, de una partida de millones de unidades, algunas salgan con defectos (aunque no debería ser así, y los controles de calidad deberían haberlos detectado).




No obstante como tenía tan buena imagen de la antigua BASF, de cuando esta multinacional fabricaba las casettes vírgenes, me fié de otro pendrive de ellos, en este caso de 16 GB. Mala decisión, porque ha caído también, y cuando he ido a mirar sus datos no pude recuperar la información allí almacenada. En este caso no tenía respaldo (backup) de lo que allí había guardado, fiándome de la confianza que me inspiraba la marca, y ese ha sido un grave error. En él alojaba archivos de imágenes e información de Casio, bastante importante para mí, y durante esta mañana e intentado recuperar todo lo que he podido.

Es bien cierto, no obstante, que EMTEC y BASF ya nada tienen que ver. De hecho EMTEC entró en crisis varias veces (una en bancarrota), y tras pasar por manos coreanas, inglesas (incluyendo un fondo de inversión), ahora es francesa, y pertenece a la Dexxon. Aunque es bien cierto que su logo confunde -y mucho- al ser casi calcado al que usaba la antigua BASF en sus productos tecnológicos, y por eso el cliente que no está muy informado tiende a creer que cuando compra un producto EMTEC compra un producto de la antigua BASF Magnetics, y no es así. Simplemente, en EMTEC continúan utilizando ese logotipo porque probablemente les interese crear esa ficticia imagen.


Que nadie piense que es cuestión de un maltrato de los pendrive, ya que suelo tener bastante cuidado con las memorias USB, y excepto una de TDK que utilizo para llevar conmigo (y para hacer fotocopias y transportar información), el resto las mantengo en una caja plástica alejadas de campos magnéticos y elementos que pudieran dañarlas (las marcas que veis en la carcasa es de una pegatina para identificarla, no de daños), de manera que con EMTEC lo que ha ocurrido es que, simplemente, son malos pendrives, ni más ni menos.

Sobre su chip, la verdad es que su información es nula. Al contrario que ocurre con otras unidades de almacenamiento externo (como Toshiba), en EMTEC no hay nada que señale quién se lo ha fabricado, solamente se define como "un USB de almacenamiento genérico". He tenido que recurrir a una utilidad externa (el System Information, o "SIW") para descubrir que utiliza un controlador Phison, de la Phison Electronics Corp., una compañía con sede en Taiwan y cuya historia no tiene nada que ver con la legendaria y mítica historia de la BASF, de hecho cuando BASF (y no EMTEC) fabricaba sus cintas de magnetófono, la Phison ni siquiera había nacido. Surgió en el mes de noviembre del año 2000, especializándose en producir para terceros controladores para memorias Flash.


Por desgracia, como suele tantas veces ocurrir hoy en día, cuando adquieres un producto tecnológico por llevar una determinada marca que reconoces (y que has usado antiguamente), en muchas ocasiones resulta que solo adquieres un producto asiático más, y de esa marca conocida solo compras eso: un logo estampado. El resto ni lo fabrican ellos, ni siquiera, en muchas ocasiones, conocen el producto que venden, o hasta no es la misma marca (aunque usen el mismo logo). Con lo que había sido la BASF en este tipo de dispositivos, y cómo se la echa de menos... Y así es que uno se encuentra con esto: con unos chips y un hardware producido en masa y a granel, como quien fabrica calcetines o gomas de borrar, de poca calidad y con una predisposición a la satisfacción del cliente inexistente.

A menudo me suelo preguntar por qué esta práctica de muchas compañías tan famosas y exitosas antaño, de adquirir componentes a terceros, montarlos tú, y ponerles tu marca como si los hubieras fabricado (cuando no, directamente, ya te los fabrican con tu marca, como los móviles de Telefunken), ¿no es, en cierta forma, un engaño, o al menos un obrar poco ético, de cara al consumidor? ¿Por qué no nos venden productos originales al 100% y fabricados por ellos mismos, como hacían la mayoría de fabricantes antes? Y, si no pueden hacerlo, pues directamente que no los fabriquen. Solo se me ocurre una respuesta: para ganar dinero. La marca ha dejado de importarles, por desgracia, incluso a ellos mismos. De hecho voy más allá: la marca en realidad ha desaparecido, porque todo a su alrededor ya no existe, y otros han comprado los derechos para usarla, así que usan eso: los derechos, pero carente de todo lo que le daba sentido a esa marca. Y así, la siguen usando, para hacer creerle al consumidor que sigue siendo la misma marca, y de hecho lo es, pero sin nada detrás.


Cronología de BASF Magnetics (para que nadie se lleve a engaño, actualmente desaparecida, EMTEC no es BASF):
- 1991 - La compañía química alemana BASF adquiere la división de cintas magnéticas de Agfa Gevaert dando lugar a la BASF Magnetics.
- 1996 - BASF Magnetics se separa de BASF y pasa a obrar como compañía independiente, pero bajo el amparo y el poder de BASF.
- 1997 - La fábrica de cintas magnetófonas coreana KOHAP, Ltd. le compra a BASF su división Magnetics, y le cambia el nombre a EMTEC.
- 2002 - KOHAP entra en crisis y vende EMTEC a un fondo de inversión inglés, Legal and General Ventures Ltd. (LVG).
- Enero de 2003 - EMTEC Magnetics GmbH, que funcionaba como subdivisión, pasa a la bancarrota y en 2004 MPO France adquiere los activos y los derechos para usar el nombre de EMTEC. En subasta se vende a RMGI la división alemana de cintas de audio EMTEC.
- Mayo de 2006 - El grupo francés de distribución de periféricos y elementos de ordenadores, Dexxon, adquiere EMTEC al fondo de inversión.


| Redacción: Duraderos.blogspot.com

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