Antes los objetos se hacían para durar, para ser reparados. Hoy se hacen en grandes cadenas de producción con el único fin de ser caducos. Ya no se repara ni se cuida con mimo objetos y artículos que nos acompañaban toda la vida, que nos servían durante generaciones. Los artesanos tradicionales han desaparecido, y en su lugar solo existen puntos de desperdicios y cadenas de ventas de baratijas. Puro consumismo decadente.

Sé bienvenid@ a Duraderos, el primer blog de consumo en donde nos fijamos en la fiabilidad de los productos y en su utilidad práctica. Aquí te hablaremos de los objetos y artículos hechos para durar y para resistir el más rudo trato diario, nuestro ritmo. Hechos como antes. En una palabra: duraderos.

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Productos caducados en el Mercadona


Actualización: Me han contactado de Mercadona para solucionar el problema. Espero que tengan más en cuenta este tipo de incidencias por la mala imagen que da a la marca y, por supuesto, agradecer a sus responsables que se preocupen y al menos se molesten en solucionarlo. Es comprensible que en una cadena tan grande de tiendas estas cosas ocurran, pero lo importante es el interés en tratar de evitarlo, algo que no pueden decir todas las cadenas de alimentación. En este caso mi enhorabuena a los responsables de Mercadona por su preocupación.

Original:

Cuando hemos hablado de Mercadona en este blog, casi siempre lo hemos hecho alabando sus bondades y recomendando a la gente sus productos. Así ocurrió en el caso de sus perfumes, o en el de sus zumos.

Sin embargo, a veces Mercadona no es tan bueno como lo pintan, ni siquiera recomendable.




Ciertamente que esto que os contamos aquí no tiene nada que ver con sus productos que, por lo general, son fantásticos, sino sobre la gestión que sobre los mismos hace el propio supermercado en sus lineales y su sustitución, es decir: su personal.

El pasado lunes acudo a la sección de refrigerados y descubro con sorpresa que la mayoría de los yogures Hacendado que están expuestos están pasados de fecha, o sea, caducados. Me llama la atención que en un supermercado con tantísimo movimiento como al que acudía, llegasen productos caducados, por lo que mi suposición es que los tuvieran en el almacén "amontonados" y que los sacasen luego. Dado que la fecha que aparecía en los yogures no era reciente, sino ya del día 2, y estábamos a día 9, los yogures llevaban "pasados" más de una semana.

Es verdad que no es la primera vez que ocurre algo así, hasta en los supermercados de más renombre se les pasan las fechas a algunos productos, pero en este caso lo llamativo era que estaban pasados no solo unas pocas unidades, sino casi todas las que había en el expositor.


Me intento convencer que a algunos de los encargados de esa sección se le habría pasado, y que era un hecho puntual, así que decido darles el beneficio de la duda. Entonces acudo días después, y no salgo de mi asombro cuando compruebo que aún el miércoles día 11 todavía seguían allí los yogures pasados de fecha. Esto es: ya casi quince días después de su fecha de consumo recomendada.

Supongo que alguno dirá que un yogurt caducado no tiene importancia, mientras no haya pasado mucho tiempo, y estoy de acuerdo en que no pasa nada (por lo general) si se consume unos días después, pero en este caso ya van casi dos semanas.

Además, los yogures no estaban más baratos por el hecho de estar caducados (como en otras superficies, que ponen los productos próximos a caducar más baratos para lograr darles salida), de hecho tenían el mismo precio. Y, por lo tanto, el cliente estaba pagando lo mismo por un producto que no estaba en las mismas condiciones.


Y para comprobar esto decidí cogerlos y verlo por mí mismo, comprobando que, en efecto, aunque se podía comer, el yogurt presentaba una textura desgradable, estaba prácticamente deshecho y tenía una gran cantidad de suero líquido que lo hacía bastante repugnante. Tal es así que decidí tirarlos todos a la basura.

No me explico cómo un supermercado con la buena fama del Mercadona no presta atención a estos detalles, y deja pasar algo tan importante en productos de alimentación como es la fecha, dejando de lado (y obviando peligrosamente) la seguridad sanitaria de sus clientes. No estoy hablando solamente de que alguien que los adquiera puede ir y devolverlos, que ciertamente es lo más lógico, sino la mala imagen que están transmitiendo.

Mi recomendación es que, si no lo haces aún, cuando acudas al Mercadona dediques unos segundos a comprobar siempre fechas de caducidad, porque aunque parezca increíble, es algo que ellos no parecen tener muy en cuenta.

| Redacción: Duraderos.com / Duraderos.blogspot.com

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