Antes los objetos se hacían para durar, para ser reparados. Hoy se hacen en grandes cadenas de producción con el único fin de ser caducos. Ya no se repara ni se cuida con mimo objetos y artículos que nos acompañaban toda la vida, que nos servían durante generaciones. Los artesanos tradicionales han desaparecido, y en su lugar solo existen puntos de desperdicios y cadenas de ventas de baratijas. Puro consumismo decadente.

Sé bienvenid@ a Duraderos, el primer blog de consumo en donde nos fijamos en la fiabilidad de los productos y en su utilidad práctica. Aquí te hablaremos de los objetos y artículos hechos para durar y para resistir el más rudo trato diario, nuestro ritmo. Hechos como antes. En una palabra: duraderos.

Duraderos Channel Communications (CC)
www.Duraderos.cc

La libreta roja de los secretos


A veces nos sobrevuelan ideas sobre la cabeza que queremos desarrollar a posteriori, bien sea para un libro o, los que solemos escribir blogs, para un artículo o reportaje. Son titulares sueltos, o temas sobre los que tratar.

Solía escribirlos en el móvil, usando el sistema de notas, pero cuando vas acumulando muchas resulta un caos, de manera que a veces tenía que ir borrando notas antiguas o guardándolas en el ordenador, por lo que me encontraba en ocasiones con titulares pendientes de desarrollar que no recordaba (y que no podía consultar sin tener el ordenador). Como mi memoria es bastante débil, a veces podía darse el caso que no sabía si aquella nota ya la había abordado, o había escrito sobre ella.




En suma, me encontraba con un lío tremendo de notas hechas, por hacer, y un caótico espacio ocupado entre los textos que escribo con el móvil.

Como habitualmente uso un pequeño cuaderno, y una agenda en papel, para escribir cosas que tengo que recordar, pensé que por qué no hacer lo mismo con esas "pequeñas ideas" a futuro que me iban surgiendo, y fue así cómo empecé a anotarlo todo en "la libreta roja de los recuerdos".

Lo bueno de este tipo de cuadernos es que no necesitas tener batería para consultarlo y, además, una vez desarrollada la idea, se puede tachar. Si necesitas volver a consultarla, siempre puedes hacerlo y no necesitas borrarla, y dado que está tachada, sabes también que ya has escrito sobre ello y has abordado ese tema.


En cualquier momento puedes coger el bolígrafo y escribir notas nuevas, aunque yo prefiero hacerlo en el móvil y luego pasar las notas que tenga que poner cuando me encuentre en un sitio más confortable que andando por la calle: bien sentado en el tren, en un parque, o cuando llegue a casa.

Sé que no descubro nada nuevo, y que no es una idea deslumbrante, pero tal vez te sea útil si la dependencia del móvil te resulta, a veces, excesiva.

| Redacción: Duraderos.blogspot.com

No hay comentarios :

Publicar un comentario