Antes los objetos se hacían para durar, para ser reparados. Hoy se hacen en grandes cadenas de producción con el único fin de ser caducos. Ya no se repara ni se cuida con mimo objetos y artículos que nos acompañaban toda la vida, que nos servían durante generaciones. Los artesanos tradicionales han desaparecido, y en su lugar solo existen puntos de desperdicios y cadenas de ventas de baratijas. Puro consumismo decadente.

Sé bienvenid@ a Duraderos, el primer blog de consumo en donde nos fijamos en la fiabilidad de los productos y en su utilidad práctica. Aquí te hablaremos de los objetos y artículos hechos para durar y para resistir el más rudo trato diario, nuestro ritmo. Hechos como antes. En una palabra: duraderos.

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Estilo: ¿correa roja con fondo negro? (Y los problemas de las correas actuales de los relojes)


Tras haberos mostrado en Duraderos varios modelos de correas para vuestros relojes, hoy os traemos una de las más exclusivas, atractivas y elegantes del fabricante Diloy, la Diloy Elite 402, en concreto la 402-08-20, una variante roja oscura o carmesí de la que me enamoré casi al instante.

La particularidad de estas correas es que, aunque tienen un grabado que imitan la piel de cocodrilo, en realidad son de vacuno (en Diloy no ocultan nada, y como podéis observar, nos adjuntan una muestra de la piel utilizada en su fabricación, para que veamos las partes, texturas y grosores, prendida en la misma hebilla de la correa). Esto tiene varias ventajas, como un precio competitivo, que se aprovecha el cuero de las vacas (la piel) que se matan para carne, y que podemos llevar la estética de las correas de cocodrilo, si es que ese acabado nos agrada más. En Diloy las verás etiquetadas con la denominación "IMIT COCO" ("imitación cocodrilo"), la verdad es que "imitación" es una palabra un poco fuerte, y en cierto sentido a muchos les sonará como "falsificación", más aún en el mundo de la relojería, donde muchas imitaciones de relojes son eso, falsificaciones. Por lo tanto, pienso que la definición correcta sería más bien "estética de cocodrilo", y de hecho en la página de las mismas en su fabricante las vemos como "grabado cocodrilo", un término que se atañe mucho mejor a lo que son.

Comparativa entre scooters clásicos: ruedas y plataformas


Ya les hemos dedicado varios posts a los scooters eléctricos, y también a los scooters o patinetes clásicos, además de dar unas nociones básicas sobre su conducción y manejo. Ahora hemos decidido ir un paso más allá y hacer una comparativa sobre los dos modelos principales de este tipo de medios de movilidad personal, que nos podemos encontrar en el mercado, esto es: dependiendo de su plataforma, y de sus ruedas.

Para ello, hemos acudido de nuevo a Bikester, donde podemos elegir una de las mejores firmas del mercado en este tipo de artículos, Hudora. Con Hudora nos aseguramos un scooter de calidad, con unos buenísimos materiales, un magnífico acabado y, además, de manos de todos unos expertos. En este mundillo de los scooters clásicos, compactos y ligeros (que podemos llevar con nosotros plegados cómodamente) Hudora son, sin lugar a dudas, los líderes.

Los míticos Rocky de los ochenta


Pocas colecciones mantengo ya. Los relojes los he ido vendiendo, incluso los old-school más carismáticos que tenía, como el F-84. De lápices de colores (que también me encantaban por ser de ese tipo de cosas que mezclan la historia mas nostálgica con la simplicidad) hace mucho tiempo que decidí dejar de comprar y cancelar su búsqueda, tras haber conseguido los de la mayoría de marcas importantes. De pilas (me encantaban las pilas de 1,5 voltios) también dejé de acumularlas: hace muchísimo que no las tengo.

Por necesidad unas veces, otras por decisión personal, dejé de acumular y guardar.

El auge de las bolsas de papel


Tras la prohibición de las bolsas de plástico, el paso natural era volver a utilizar bolsas de papel. Hablo de "volver" porque esto no es nada nuevo: el envoltorio en papel se usaba ya hace muchos años. Cuando yo era niño, en la pescadería el pescado te lo envolvian en una hoja de periódico, lo mismo que aquellos bocadillos de sardinas (rezumando el aceite por el papel), o el calzado. Recuerdo aquellas bolsas de papel marrón, en la que te metían las golosinas, fruta, o lo que fuera.

Cuando hablaba de esto, algunos ponían el grito en el cielo: "¡no, eso no va a volver!", "¡eso es antihigiénico, un atraso!", "¡las bolsas de papel se rompen, no se pueden agarrar bien, se ensucian...!", etc, etc.